lunes, 26 de noviembre de 2007

El convento


Hace muchos años, en una aldea que ahora sólo tiene veinticinco habitantes, había un convento de monjes que se quedó abandonado.

Tiempo después a unos niños de la aldea les ocurrió una historia que se cuenta hoy por primera vez. Estos niños se llamaban: Juan, Luis, Lorena, su hermana pequeña Sonia, Carlos y Laura que era la mayor de todos y muy mandona.

Un día por la tarde estaban jugando en la plaza a la comba, poco a poco fue anocheciendo, Laura miró hacia el final de la calle donde se veía el estropeado convento con algunas luces encendidas, eso les sorprendió mucho. Al instante, se le ocurrió una idea, hizo una apuesta con Carlos, le dijo:
-¿A qué no te atreves a ir al convento?
Y Carlos dijo:
-¡A que si!
Y los dos fueron acercándose poco a poco con una linterna. La luna era llena, los perros aullaban, entonces corrieron hasta no poder más, tocaron la puerta y esta se abrió sola, dieron un paso hacia delante con mucho esfuerzo y preguntaron “¿hola?” y nadie contestó. Dieron unos cuantos pasos más y … ¡se cerró la puerta de golpe! Se asustaron mucho, miraron hacia todos los lados, pasó un gato negro corriendo y los dos fueron hacia el pasillo de donde salió el gato. Miraron al fondo y vieron una sombra. Al acercarse, esta desapareció. Se encontraron una puerta y entraron. En ese momento buscaron un interruptor para la luz y se encendió una luz rojiza. En esa habitación había muchas sillas y una mesa con un montón de polvo. Como tardaban tanto, los demás niños fueron a buscarles. A ellos también se les abrió y cerró la puerta de golpe y pasó un gato blanco corriendo y pasaron al pasillo de donde vino el gato y como el convento es redondo vieron una curva y la siguieron. Miraron al suelo, había arena y comida. Luís miró hacia atrás y vio el traje de un monje flotando en el aire y dijo gritando “¡corred!”

Salieron a toda pastilla y abrieron una puerta y se tropezaron con Laura y Carlos, entonces todos corrieron y el espíritu los alcanzó y les dijo enfurecido:
“¡No quiero volver a veros por aquí! ¡Este es mi convento! ¡Si volvéis tendréis un castigo muy cruel!”
Mientras decía eso, las puertas y ventanas empezaron a abrirse y cerrarse solas. Los niños se fueron a sus casas temblando y nunca más volvieron al … convento fantasma.





Patricia Bernal Villanueva

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Patricia.
Somos los de 5º. Tu historia es muy interesante. El dibujo es muy bonito, si lo has hecho tu eres un artista.
¿De quién ha sido la idea de tu historia? ¿De verdad que ya no volvieron al convento? Tendrías que escribir una segunda parte.
Adios. Besos.
Los de 5º

Anónimo dijo...

Muy bien Patricia:

A ver si les haces caso a tus compañeros de 5º y nos obsequias con la 2ª parte de la historia.
Felicidades, alguien me ha dicho que cumples hoy años. :)

Pedrojbl

Anónimo dijo...

Hola, el cuento es muy bonito. Sobre todo lo del final.;)^^

Anónimo dijo...

hola praticia me ha gustado mucho tu cuento y quiero conocerte algun dia para hablar contigo bueno me ha gustado mucho el cuento un beso

Anónimo dijo...

Mola mucho lo que escribiste y te animo mucho a que sigas escribiendo
porque lo haces muy bien.
un abrazo de Enol F.T.

Anónimo dijo...

Hola somos los chicos de 6º de Escucha. Nos ha gustado mucho tu historia,esperamos que sigas con la segunda parte.

Anónimo dijo...

Hola patricia somos Belén y Yaiza te queremoa decir que tu redacción nos ha gustado mucho y esperamos que escribas muchas más pero que tambien sean muy bonitas.
Muchos besos.

Belén y Yaiza